domingo, 4 de septiembre de 2016

El creciente problema de las colas en Venezuela




Hablar de las colas en Venezuela es hacer referencia a un tema complejo, tanto así que las soluciones que puedan concebirse no son, por lo menos, de implementación práctica.
Obviando, la situación de las colas actuales por adquirir los productos de primera necesidad (que ya obedecen a un problema de índole económico y financiero), podemos asumir que las colas en Venezuela obedecen a unas causas específicas.

En primer lugar, debemos hablar sobre la sobrepoblación. Es lógico pensar que a medida que crece la cantidad de habitantes, los servicios públicos y privados se saturan de demandas, por lo que el acceso a ellos implica encontrarse con varias solicitudes por delante de la nuestra o, lo que es lo mismo, conseguirse con varias personas antes de nosotros en espera esperan de que les atiendan. Lo expuesto es un asunto que pone en evidencia que el desarrollo en infraestructura y economía va, por decirlo de alguna manera, a cincuenta kilómetros por hora y la población a doscientos. Y el problema se acrecienta porque el Estado venezolano incentiva y, de hecho, premia el acto de parir y traer nuevos ciudadanos a la vida. Por otra parte, en la sociedad, el problema de las colas, o la saturación de los servicios públicos y privados entre otras cosas, jamás pasan por la mente de los futuros padres como una posible razón para no procrear, si tenemos uno o dos hijos varones debemos buscar la hembra o viceversa, sino los tengo aún debo tenerlos porque “hay que tenerlos”. Quizás no sea temerario decir que son prácticas arcaicas propias de los habitantes de países subdesarrollados o tercer mundistas, incapaces de valorar lo que realmente significa para sí y para la sociedad el tener un hijo. Y es que al finalizar la década de los ochenta, Venezuela entró en una fase en la que debió tratarse con más cuidado el aumento de la población. Y sobre todo en los países latinos en los que el subdesarrollo es la característica más resaltante, la realidad es que cada pareja solo debería tener dos hijos, uno para que reemplace al padre y el otro a la madre, porque todos los que surjan mas allá de ese número no son otra cosa que sobrepoblación, ello implica que si vengo de otra relación y ya tuve como mínimo dos hijos, en esta nueva ya no debería tener, pero obviamente, nunca haremos algo así, y por supuesto, el Estado nunca implementará un control de natalidad de esta categoría (ni de ninguna). Por consiguiente, el asunto de las colas es una cuestión deseada inconscientemente por cada uno de nosotros.

La segunda causa es la mejora de las condiciones laborales. Sobre todo la última Ley del Trabajo, trajo consigo una reforma contundente en salvaguarda e incremento de los beneficios laborales de los trabajadores (cuando ya la anterior ponderaba la supremacía jurídica de estos últimos sobre el patrono). Por consiguiente, los establecimientos públicos o privados (sobre todo los privados) solo contratan una cantidad mínima de trabajadores y en los recientes años esa cantidad ha sido disminuida gradualmente, un ejemplo de ello son los bancos en los que es frecuente ver al menos seis u ocho cajas de las cuales solo la mitad o menos cuentan con la persona física del cajero. De manera pues que actualmente existe más demanda de servicio y menos personas operativas que los presten. Debe resaltarse que las entidades financieras han implementado maneras de evitar las colas en el recinto bancario (y de evitar la contratación de cajeros y otros trabajadores), una de ellas ha sido la implementación de los telecajeros, pero es cuestionable el éxito de estas máquinas para evitar las colas, pues ahora se forman a la par de dichos artilugios y son uno de los ejemplos más emblemáticos al hablar de colas. Y en el interior donde los puntos de venta (como una forma de evitar el manejo de dinero en efectivo) son más escasos, pueden ser varias las horas que se pasen esperando el turno ante un telecajero. Y esto mismo se presenta en los supermercados, carnicerías y charcuterías por citar algunos ejemplos donde la cantidad de personas que atienden no es suficiente para enfrentar a la demanda de consumidores. Una realidad similar se vive en la prestación de los servicios públicos, basta con acercarse a una oficina de identificación con intención de renovar la cédula para hacerse una idea. En consecuencia y como ya se ha afirmado, la mejora de los beneficios laborales, es una clara causa del aumento de las colas. Sin embargo, nadie va a renunciar a dichos beneficios o el Estado a desmejorarlos en pro del estímulo o incentivo de la contratación de personal y, por supuesto, a la disminución de las colas. En conclusión, las colas irán sucesivamente en aumento y lo que es peor, llegaron para quedarse.






LOS AVANCES DE EFECTIVO



Nueva modalidad para conseguir efectivo en Venezuela

 


Actualmente, la crisis del pais se ha reflejado en diferentes topicos y quizas uno de los que mas esté llamando la atencion sea la escases de efectivo. Ya los bancos han establecido restricciones de efectivo a la hora de hacer retiros, por lo que solo se puede obtener un monto especifico por dia. Y esto se agudiza ya que practicamente ningun patrono paga a sus obreros con el antiguo sobre de dinero en efectivo, de manera que todo se realiza mediante depositos bancarios. Ante esta situación, el sector privado parece haber encontrado una forma de obtener un lucro adicional al figurar como "entes dispensadores de efectivo". De tal manera encontramos cierto numero de establecimientos que, entre sus multiples actividades comerciales, se encargan de tramitar "avances de efectivo" a cambio de cierto porcentaje (por lo general de un 10%). Y tanto es asi que muchos de estos entes privados gestonan o pueden estar gestionando la obtencion de un punto de venta especificamente para dar "avances de efectivo". Y  es que ante una imperiosa necesidad de efectivo, con los cajeros colapsados de inmensas colas (o dañados) y los bancos repletos de usuarios, estos "gestores de efectivo" podrían ser una solucion idonea (aun cuando ya pueden ser causa de regulares colas (sobre todo en el interior del pais). Esto teniendo en cuenta que siempre se podrá obviar pagar el diez por ciento a estos entes y obtener el efectivo por los medios tradicionales (bancos y telecajeros). Pero ¿Que pasa con la Tarjeta de Alimentación? Pues que es este plastico el interes primordial de todo aquel que se apersone ante los entes privados por "avance de efectivo". ¿La razon? La escasa posibilidad de disposicion de lo que reciben los trabajadores por concepto del mal llamado cestaticket. Debe señalarse que aun cuando el beneficiario del bono de alimentación disponga de una tarjeta chip que pasa por la mayoria de los puntos de venta, tal modalidad esta limitada a eso y solo a eso, no existe la posibilidad de obtener el efectivo en el banco, el telecajero ni tampoco hacer transferencias. Pero la realidad es que las  cosas que hoy dia pueden conseguirse a modo de canasta basica, son distribuidas en mercados populares, por buhoneros y demas espendedores informaless que no disponen de punto de venta, pero que en muchos casos tienen precios mas atractivos que el expendedor con punto de venta (o son los unicos que tienen el producto, como suele ocurrir frecuentemente con los huevos) y asi mismo, el pago de la bolsa de comida que actualmente gestionan los Clap tambien se hace en efectivo. Por consiguiente, las limitaciones en la disposicion del bono de alimentación podrian constituir un verdadero absurdo. Y es que en muchos establecimientos no se acepta la tarjeta de alimentacion como medio de pago, pero si se acepta para dar "avances de efectivo".
Ante esta situacion y con la crisis actual cabe preguntarse si existe alguna razon para seguir manteniendo limitada la disposicion de la tarjeta de alimentacion (debe señalarse que algunos patronos ya pagan el bono de alimentacion sin ningun tipo de limitacion) o si tal restriccion obedece a una forma de evitar que tal beneficio forme parte del sueldo o si se pretende asegurar que el uso de la tarjeta se haga unicamente ante el comerciante que paga sus impuestos (que por lo general es el que tiene punto de venta). Tales razones son perfectamente cuestionables. No obstante, hoy en dia la tarjeta de alimentacion se ha convertido en la verdadera quimera de los gestores de "avances de efectivo", y de alguna manera, en el sueño dorado de quien quiera que pueda agenciarse un punto de venta.